martes, 26 de mayo de 2009

Mi querida Virginia, te he traicionado???


Qué habría hecho o dicho esta incansable feminista, esta mujer que exigía un cuarto propio para cada una de nosotras, en donde no fuera necesario un seudónimo para ser reconocida como un ser humano con profundidad; para no ser considerada como una una criatura que vendió su alma a cambio de un esposo y un bella cocina.

Pensaba esto mientras veía el título de su novela en el piso del gimansio, en donde muchas van a dar la pelea contra los kilos y contra la estigmatización social que tiene ser una chica gorda de menos de 40 años. Al final, no sé cómo ella habría reaccionado al saber que su lucha por desenmarcar nuestra valía de pequeñas cosas superficiales, como, por ejemplo, los kilos, los estrógenos, la menarquía y la menopausia, en fin...de la naturaleza misma, se reducía a esto. Era como si la Señora Dalloway hubiera ido a ponerse en forma para que su fiesta resultara más exitosa; más femenina.

Será que la señora Dalloway ha sucumbido a las necesidades creadas del tiempo en el que vivimos, será que comenzó a vivir más rápido para pensar más lento. Quizás hay una señora Dalloway en todas nosotras, una que no necesariamente vive el periodo entreguerras, sino que pelea en el campo mismo de la vida cotidiana y trata, aunque aveces sin lograrlo, aislar su cuarto de los ruidos del ambiente.

Qué me habrías dicho mi querida Virginia, te habrías avergonzado o me habrías dicho: ¡Querida, por TU cuarto propio! yo no he luchado.

lunes, 18 de mayo de 2009

No sé si la hemos defendido bien...


DEFENSA DE LA ALEGRÍA

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría


Mario Benedetti


La muerte se llevará la carne, pero no el espíritu...menos las letras, éstas van más allá de la naturaleza humana.
Salud por eso!!!!

viernes, 8 de mayo de 2009

Alejandra Pizarnik


a Laure Bataillon

dice que no sabe del miedo de la muerte del amor
dice que tiene miedo de la muerte del amor
dice que el amor es muerte es miedo
dice que la muerte es miedo es amor
dice que no sabe

21
he nacido tanto
y doblemente sufrido
en la memoria de aquí y de allá

22
en la noche
un espejo para la pequeña muerta
un espejo de cenizas

23
una mirada desde la alcantarilla
puede ser una visión del mundo
la rebelión consiste en mirar una rosa
hasta pulverizarse los ojos

32
Zona de plagas donde la dormida come lentamente
su corazón de medianoche.

33
alguna vez
alguna vez tal vez
me iré sin quedarme
me iré como quien se va


34
la pequeña viajera
moría explicando su muerte

sabios animales nostálgicos
visitaban su cuerpo caliente